Visto: 527
Comentarios: 0

El adiós a uno de los pioneros de la radio revolucionaria

===========================
Por: Omar Pérez Salomón
Funcionario Comité Central PCC
===========================
En la mañana del pasado 30 de noviembre, falleció a la edad de 91 años, Pedro Guelmes González, uno de los hombres imprescindibles en la historia de la radio y las comunicaciones revolucionarias en Cuba.

Comandante del Ejército Rebelde, Pedro Guelmes se desempeñó como Ministro de Comunicaciones de la República de Cuba desde 1973 hasta 1985. De origen campesino, nació el 23 de octubre de 1932 en Sancti Spíritus; participó en manifestación de protesta con motivo del golpe de Estado el 10 de marzo de 1952 y posteriormente se incorpora al Movimiento 26 de Julio en Camagüey.

En 1954 se gradúa de radiotécnico por correspondencia y comienza a laborar en varios talleres en la ciudad agramontina y desde allí mantiene sus actividades revolucionarias. En 1957 se traslada a la ciudad de Santiago de Cuba donde opera plantas de radio con fines de propaganda.

En abril de 1958 viajó a La Habana, para instalar varias plantas de radio con el objetivo de establecer comunicación con la Sierra Maestra y para la propaganda revolucionaria en la capital. Cumplida la misión, se incorporó al “II Frente Oriental Frank País”, el 1ero. de julio de 1958. Fue asignado al Departamento de Propaganda, donde fue responsable de la fabricación de plantas de radio y su instalación en los diferentes frentes guerrilleros.

Desde esa época sostuvo vínculos con radioaficionados, con el propósito de extender la señal de Radio Rebelde en las diferentes columnas del II Frente, en la construcción y reparación de equipos.
Fue ascendido al grado de Subteniente en noviembre de 1958 por el Comandante Raúl Castro Ruz. En enero de 1959 asume como jefe del control general de radio del Estado Mayor del Ejército Rebelde y posteriormente es ascendido a Capitán de dichas fuerzas rebeldes.

El 10 de octubre de 1960 es designado jefe de comunicaciones del Ejército Oriental y a fines de 1962, nombrado jefe de la Dirección de Comunicaciones del Ministerio de las Fuerzas Armadas.
En enero de 1963 es ascendido a Comandante del Ejército Rebelde. Pasó el curso académico superior en 1966 e ingresó en el Partido Comunista de Cuba en noviembre de 1966.

El 6 de enero de 1973 es nombrado Ministro de Comunicaciones, responsabilidad que ocupó hasta julio de 1985. Durante su mandato se desarrollaron grandes e importantes proyectos, como la instalación de centrales telefónicas en el interior del país y las zonas rurales; el diseño y puesta en funcionamiento del proyecto del cable coaxial a lo largo de toda la isla; la estación terrena “Caribe” de comunicaciones por satélite del Sistema Intersputnik; la estación terrena de comunicaciones por satélite del Sistema Intelsat; la cadena de microondas Thomson entre Pinar del Río y Guantánamo; la zona industrial de Naranjito para apoyar la infraestructura de las redes; la propuesta al gobierno de mantener el sistema NTSC como estándar para la televisión en colores; el centro transmisor de ondas cortas “TITÁN”; el desarrollo del Laboratorio Central de Telecomunicaciones (LACETEL) y la ampliación de los servicios postales y la distribución de la prensa. 
El Ministerio de Comunicaciones bajo su dirección participó en la organización del Primer y Segundo Congreso de la Federación de Radioaficionados de Cuba, (FRC), en 1977 y 1981 respectivamente.

Pedro Guelmes junto a Eduardo Fernández, Miguel Boffil, Miguel Espinosa, Olimpio Falcón y Roberto Suárez Lora, todos técnicos de radio y televisión, y Celestino Pérez, radioaficionado, entre otros, fueron los pioneros entre los cientos de héroes anónimos que a lo largo de más de 60 años han mantenido técnicamente las trasmisiones de Radio Rebelde y de las demás emisoras nacionales, provinciales, municipales y contribuido al desarrollo de la radioafición cubana.

Con el lamentable fallecimiento de Pedro Guelmes González, Cuba pierde a uno de sus baluartes de la radio y de las comunicaciones, un hombre poseedor de una amplia y rica historia revolucionaria que fue siempre un ejemplo de modestia y laboriosidad.

No hay publicado ningún comentario. Sé el primero en empezar el debate.